“No se ha logrado erradicar la tortura ni el cierre de las cárceles en Guantánamo, que Estados unidos tiene en Cuba y la de Abu Graib en Irak. Hasta el momento no fue posible llevar adelante la decisión que usted ha manifestado en reiteradas oportunidades: poner fin a la guerra en Irak y en Afganistán. Los pasos dados son muy débiles e incipientes.
“En América Latina es urgente terminar el bloqueo inmoral e injusto contra Cuba que ya lleva casi 50 años, la liberación de los cinco prisioneros cubanos en los Estados Unidos y permitir la visita de sus familiares que hace 10 años no logran la visa para poder ver a sus seres queridos, lo que viola el Derecho Humanitario.”
En la misiva, fechada Buenos Aires este 9 de octubre, Pérez Esquivel planteas que si bien las declaraciones son esperanzadoras resulta necesario concretarlas en la práctica, para que sea coherente entre la palabra y la acción, a fin de “encontrar los caminos alternativos en la construcción social, cultural y político que permitan cambiar las relaciones entre Estados Unidos y los pueblos, muchas veces conflictivas y no de integración y respeto a la diversidad y soberanía de otros pueblos.”
Así mismo el Premio Nobel de la Paz plantea al mandatario estadounidense que las siete bases militares norteamericanas, instaladas en Colombia, no contribuyen a la paz, sino, por el contrario, intensifican los conflictos y ponen en peligro las democracias en Latinoamérica.
“Un ejemplo –cita el texto- es el golpe de Estado en Honduras, que no podría haberse llevado a cabo sin la participación del gobierno de E.E.U.U.
“Señor presidente, usted está frente a grandes desafíos y bien sabe que no puede asumirlos una sola persona. Los pueblos deben ser partícipes y protagonistas de la construcción de nuevos paradigmas de vida y llegar a hacer realidad sociedades más justas y fraternas.”
Sorprendido por la designación, dice el autor del texto que sabe que Obama quiere hacer realidad el sueño de Martin Luther King, Jr, “ese gran luchador por los derechos civiles de su país (…) a fin de que todos y todas podamos sentarnos en la misma mesa de la fraternidad y compartir el pan que alimenta el cuerpo y el pan que alimenta el espíritu y construir los caminos de la libertad.”
Conmina Pérez Esquivel a que el presidente Barack Obama escuche la voz de los pueblos “y no se deje manejar por quienes siempre buscan privilegiar el capital financiero, imponer sus propios intereses económicos, políticos y militares sobre la vida de la Humanidad. Son quienes destruyen el medio ambiente, las libertades ciudadanas y generan el hambre, la pobreza y la marginalidad.
“Tenga presente que la FAO ha señalado que mueren, por día, más de 35 mil niños de hambre en el mundo. “Usted, como presidente de los Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz tiene que optar y decidir el camino a seguir: o continúa aumentando el presupuesto militar, torturando e invadiendo otros pueblos, o está dispuesto a construir la paz, superar el hambre, el analfabetismo, la desigualdad social y construir un ‘Nuevo Contrato Social’ para la humanidad de respeto e igualdad para todos y todas.”
El autor de la carta ve en el premio una positiva expectativa en cuanto al cambio de las políticas norteamericanas y reta a su homólogo de galardón: “Esperamos con esperanza que sus próximos pasos y decisiones sean en la dirección correcta”, concluye.