Por tal motivo, en los locales del templo de la Primera Iglesia Bautista de Santiago de Cuba fue develada una tarja conmemorativa, en solemne ceremonia, con la presencia de importantes personalidades como el reverendo Jorge Juan Pastor, vice-presidente de la Alianza Bautista Mundial por la región de Europa; el doctor Adolfo Ham Reyes, graduado de la primera clase de esa institución, quien actualmente funge como director del importante Instituto Superior de Estudios Bíblicos y Teológicos “Rafael Cepeda Clemente” (ISEBI); y el reverendo Raimundo García Franco, también de esa graduación y actual director del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo. Igualmente estuvo presente el licenciado Roberto Noa Frómetra, funcionario del Partido Comunista que atiende los asuntos religiosos en esa oriental ciudad, además de varios miembros de la junta directiva de la convención y pastores jubilados representando a las distintas graduaciones.
Por estos últimos, el reverendo Víctor Ruiz, exhortó a mantener la enseñanza en el seminario, “siendo fieles a la sana doctrina”. Mientras que quien fuera profesora por 32 años de ese centro docente, Lilia Lucero, tuvo a su cargo un tiempo devocional y el reverendo Elmer Labastida expresó las palabras que sirvieron de antesala a la develación de la conmemorativa tarja.
Durante un servicio de comunión, el pastor de esa iglesia local, el reverendo Julio Ernesto Figueredo, pidió a los presentes que intercambiaran sus copas, en símbolo de unidad y relación humana, mientras que se comulgaba con miel, en lugar de vino, aludiendo a la dulzura con que Jesús asumió su ministerio de salvación humana.
Durante el solemne culto, que tuvo lugar en horas de la noche, se elogió la labor formativa de ese Seminario Teológico Bautista de Cuba Oriental, el cual, a través de estos 60 años, ha graduado a unos 380 hombre y mujeres dedicados al santo ministerio, pero se enfatizó que no debe verse a la institución como una “´fabrica de hacer pastores, aún cuando la mies sigue siendo mucha”, sino como la posibilidad de formación para aquellas personas que, de verdad, reciben el llamamiento al servicio desde el pastorado.
Nuevos locales que amplían las posibilidades de ese Seminario, nuevos profesores y alumnos, son elementos esperanzadores para el reto que tiene la Iglesia en Cuba como futuro. Sesenta años en que quienes han laborado allí y aquellos otros que han pasado por sus aulas para salir con mayor instrucción, son resumidos en el himno lema que allí se canta y del cual su letra plantea que “Placer verdadero es servir al Señor, no hay obra más noble ni paga mejor.”
Foto: GRADUADOS SEMINARIO BAUTISTA CUBA ORIENTAL